Cómo identificar un gato que necesita ayuda inmediata
Los gatos ferales bien alimentados y que viven en colonias suelen tener un pelaje limpio y en buen estado. Si un gato feral no se asea, puede ser señal de alguna carencia o problema. Si está herido se le notara cuando salga a comer aunque pueden pasar días desde que se accidentó y su aspecto nos hará saltar las alarmas.
Normalmente los gatos enfermos no se «quejan» pero si es nuestra mascota, percibiremos su falta de actividad y su apatia.
Los principales cambios que podemos notar son:
- Aislamiento: El gato se esconde, evita el contacto, no busca mimos, no acude a las llamadas para comer.
- Cambios en los hábitos de higiene: No se acicala como antes, su pelo está sucio, hace sus necesidades fuera del arenero.
- Cambios en el apetito: Deja de comer o come en exceso. Aumenta la ingesta de agua o no bebe nada.
- Respiración: Respiraciones cortas y seguidas, tos, incluso mucosidad. Ojos llorosos.
- Agresividad: Cambia su actitud, se muestra arisco, te bufa, gruñe o araña sin motivo aparente.
- Constantemente en el arenero: Va muy a menudo al arenero pero no hace nada.
- Comportamientos repetitivos: Se rasca, se lame en exceso o camina en círculos.
- Maulla fuerte: Si tu gato era tranquilo y ha cambiado sus maullidos in razón.
Todos estos sintomas nos alertan de que algo le pasa, de que su salud se resiente. Unos sintomas son más evidentes, como la mucosidad o los estornudos. Puede estar costipado o tener una neumonia. El viaje constante al arenero puede ser motivo de infección de orina u obstrucción en las vias urinarias.
Ante cualquier señal acude a tu veterinario. Podrá decirte con más exactitud lo que le sucede a tu gato y como tratarlo para que se recupere. Recuerda que los cambios en casa o en sus rutinas también pueden estresarlo y enfermar. Acompañalo para que se sienta seguro y mejorará más rápido.


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